21 x 29 cm

45 pp.

 

Sentir, mirar, oler, oir, qustar. Estar. Solamente la naturaleza tiene la capacidad de forjar en los niños esa huella tan fundante donde debieran permanecer. Siempre. Sin dudas, mi deseo más profundo fue inmortalizar tantos momentos compartidos, tantos juegos, tantos instantes que debieron ser eternos y que se esfumaron en un abrir y cerrar de ojos transformándose en simples recuerdos. Las fotos me permiten revivir y permanecer en esos lugares. Volver a sentir del olor del eucaliptus que hizo de treehouse, saborear las frutillas recién cosechadas,ver las mil formas de la luna y escuchar a las ranas después de la lluvia. Estas imágenes son una invitación a esa vuelta. A lo simple, a lo auténtico. A la mirada más genuinaentre dos aliados inseparables: los niños y la natura- leza. Es un retorno a la más tierna infancia, a ese momento donde vivimos sin pretensiones y sin mandatos. Con la mirada limpia y el alma libre. Sobre el autor: Verónica Menéndez nació y creció en Buenos Aires, Argentina. Hace 20 años que se dedica a la fotografia. Vivió unos años en Estados Unidos, donde afianzó su profesion.

QUE NO SE ACABE EL JUEGO - Verónica Menéndez

$6.000
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Sentir, mirar, oler, oir, qustar. Estar. Solamente la naturaleza tiene la capacidad de forjar en los niños esa huella tan fundante donde debieran permanecer. Siempre. Sin dudas, mi deseo más profundo fue inmortalizar tantos momentos compartidos, tantos juegos, tantos instantes que debieron ser eternos y que se esfumaron en un abrir y cerrar de ojos transformándose en simples recuerdos. Las fotos me permiten revivir y permanecer en esos lugares. Volver a sentir del olor del eucaliptus que hizo de treehouse, saborear las frutillas recién cosechadas,ver las mil formas de la luna y escuchar a las ranas después de la lluvia. Estas imágenes son una invitación a esa vuelta. A lo simple, a lo auténtico. A la mirada más genuinaentre dos aliados inseparables: los niños y la natura- leza. Es un retorno a la más tierna infancia, a ese momento donde vivimos sin pretensiones y sin mandatos. Con la mirada limpia y el alma libre. Sobre el autor: Verónica Menéndez nació y creció en Buenos Aires, Argentina. Hace 20 años que se dedica a la fotografia. Vivió unos años en Estados Unidos, donde afianzó su profesion.